La importancia de fertilizar

28.04.2020

Dentro del ciclo vital natural, hojas, frutos y semillas caen al suelo devolviendo lo que la planta tomó de él, manteniendo el suelo rico de nutrientes para el crecimiento óptimo de otras plantas. A pesar de ello, hay muchos factores que pueden perjudicar o incluso romper el ciclo, produciendo así un empobrecimiento en los nutrientes del suelo y haciendo necesario el uso de fertilizantes químicos para recuperar el estado óptimo del suelo. Por lo tanto siempre es apropiado aportar un poco de nutrientes externos.

Los principales elementos minerales utilizados en cualquier cultivo son el nitrógeno, el fósforo, el potasio, el magnesio, el calcio, y el azufre.

  • Nitrógento (N): contribuye de forma directa al desarrollo de la materia vegetal ya que es fundamental durante la fase de crecimiento vegetativo. Influye en el desarrollo de una estructura robusta, bien desarrollada y con una masa foliar vigorosa, lo que se traduce en una planta sana, llena de energía y lista para producir una cosecha con muy buenos rendimientos.
  • Fósforo (P): se trata de un elemento importante para el desarrollo de las raíces, de las flores.
  • Potasio (K): en combinación con el fósforo, potencia el desarrollo de las raíces, y junto con el nitrógeno influye en el desarrollo de las partes verdes de la planta y en el de las flores. También mejora considerablemente la resistencia de las plantas a las enfermedades producidas por hongos y a las heladas.
  • Magnesio (Mg): influye de forma eficaz en la producción de clorofila, elemento fundamental para la fotosíntesis y en consecuencia para el crecimiento de forma general.
  • Calcio (Ca): ayuda a regular el pH de la tierra y contribuye a un correcto desarrollo de las raíces, mas que nada en especies de la familia de las leguminosas o fabaceas.
  • Azufre (S): potencia de forma activa el crecimiento de diferentes órganos de la estructura.

2) Los oligoelementos o "elementos menores" necesarios son: el hierro, el zinc, el manganeso, el boro y el molibdeno.

  • Hierro (Fe): estimula de forma directa la producción de clorofila y permite la fijación del color verde en la masa foliar (hojas).
  • Zinc (Zn): influye en la producción de las hormonas responsables del desarrollo vigoroso en la etapa de floración y fructificación.
  • Manganeso (Mn): juega un papel esencial en la multiplicación celular y facilita la asimilación de nitratos.
  • Boro (B): favorece la retención de agua, necesaria para las células.
  • Molibdeno (Mo): favorece la asimilación de nitratos.

¿Qué es un fertilizante mineral?

Los fertilizantes minerales están compuestos normalmente por elementos de origen mineral, y en la mayor parte de los casos proceden de la explotación de yacimientos naturales. La mayoría de abonos minerales están fabricados químicamente y contienen los elementos nutritivos primarios (NPK); nitrógeno (N), fósforo (P) y potasio (K).

La fórmula de cada fabricante varía en función de la concentración de cada uno de los elementos presentes y así puede contener más o menos nitrógeno, fósforo o potasio. Por lo tanto, aportan necesidades nutricionales diferentes a cada planta.

¿Qué es un fertilizante orgánico?

Los fertilizantes orgánicos están compuestos por desechos orgánicos animales o vegetales y en ocasiones por ambos. Los de origen vegetal proceden a menudo del compostaje de desechos verdes de todo tipo (césped, algas, fruta, verduras, todo tipo de plantas, etc.). También se pueden elaborar tés de compost, muy efectivos, y que permiten activar o reactivar ciertos mecanismos biológicos del suelo. Las infusiones vegetales obtenidas mediante un proceso de maceración a partir de vegetales como el purín de ortiga o de consuelda, son también excelentes fertilizantes biológicos.

¿Qué es un fertilizante órgano-mineral?

Los fertilizantes órgano-minerales son simplemente una mezcla de fertilizantes minerales y de fertilizantes orgánicos. En este caso, las materias orgánicas nitrogenadas suelen constituir entre un 25 y un 50 % del producto total. Los otros componentes del fertilizante, sales simples y minerales, fuente de N P K, quedan diluidos en la materia orgánica.